Elige un punto de partida sencillo

Empieza con un hierro corto y un medio swing cómodo. Deja espacio, consulta las normas del campo de prácticas y apunta a un objetivo claro. Si no sabes cómo agarrar el palo o colocarte con seguridad, pide ayuda a un profesional cualificado.

Haz pausas entre golpes

Un cubo grande puede convertir la práctica en una carrera. Golpea unas bolas, da un paso atrás y observa. ¿Mantenías el equilibrio? ¿La bola salía cerca del objetivo? Elige una observación y vuelve a intentarlo.

Elige un objetivo amplio

Apunta a una zona amplia en lugar de una bandera pequeña. Alterna dos objetivos cercanos para que cada golpe tenga un propósito. Unos golpes atentos son mejores que vaciar deprisa un cubo mientras te cansas.

Termina mientras te sientas fresco

Veinte o treinta minutos de concentración son un buen comienzo. Para si sientes dolor y haz pausas. Anota algo que funcionó y una pregunta para tu profesor. El progreso nace de entender tu siguiente paso.