Empieza con una zona objetivo
Busca una zona tranquila del green de prácticas. Coloca un tee a una distancia cómoda e imagina un pequeño círculo alrededor. Rueda cinco bolas hacia esa zona sin preocuparte por un hoyo. Observa cuánto recorre cada una.
Construye una escalera
Coloca tres tees a unos tres, seis y nueve pasos. Rueda una bola hacia cada uno, subiendo y bajando la escalera. Deja que la amplitud del movimiento cambie de forma natural y mantén la fluidez. Evita forzar la bola con un golpe brusco.
Usa la vista y las sensaciones
Antes de cada putt, observa la distancia y haz un movimiento de prueba mirando al objetivo. Después rueda la bola y compara el resultado con lo esperado. Esa información importa más que repetir un movimiento que parezca perfecto.
Llévalo al campo
Dedica unos minutos al green de prácticas antes de una vuelta. Prueba putts cortos y largos, sobre todo si la superficie está mojada o no la conoces. En los largos, intenta dejar una distancia cómoda para el segundo putt.